Hace poco se presentó un informe en el que se afirmaba que España es el país donde más caro resulta el teléfono móvil. En relación a este hecho, comentaba Martin Varsavsky, fundador de Jazztel, que los españoles somos unos consumidores vagos ya que, a pesar de que compañías pequeñas ofrecen precios más bajos, tendemos a permanecer en la que tenemos contratada que, por lo general, es una de las grandes.
La verdad es que nuestra pasividad y dejadez va más allá de nuestro rol de consumidores, y es manifiesta a la hora de reclamar nuestros derechos y luchar contra la injusticia. Para ilustrar el porqué de este pensamiento, y sin dejar a un lado el tema del consumo, pondré un ejemplo.
Las compañías eléctricas y el gobierno han decidido que, este año, algunos recibos se cobran sin hacer lectura. La compañía te envía un recibo de 600 euros (no será al primero que le pasa), tú lo pagas, y ellos “ya te devolverán lo que corresponda cuando corresponda”.
Vamos a suponer inocentemente que todo sigue igual, que al final nos gastamos el mismo dinero que nos gastábamos. ¿Por qué le tengo yo que prestar dinero a la compañía durante un mes? ¿Y si tengo una hipoteca y voy hasta el cuello? Y si he adelantado un dinero… ¿Por qué no me lo devuelven con intereses?
El asunto, de todos modos, no es tan simple, ya que detrás de esta medida hay un intento claro de camuflar la subida en el recibo de la luz. Y es que, para eso de las cuentas también somos vagos, y ellos lo saben.
Ya dije en su día que el español no se moviliza. Al español lo movilizan. De momento, por vagos, o por idiotas, no pasamos del “es lo que hay”.
Así somos.
2 comentarios
Marzo 30, 2009 a las 11:04 am
Joder, ha vuelto con fuerza.
Pero ha dado en el clavo, los sinvergüenzas de los políticos y los sinvergüenzas de las grandes empresas (ay esa ilusoria libre competencia con bajada de precios…oligopolios puros y duros donde colocarse una vez acabada la “vida politica”) se valen de nuestra “pachorra”.
El día que esto cambie deberán esconderse muy bien y muy lejos.
Marzo 30, 2009 a las 11:12 am
Como dicen en mi pueblo : “No tiene que llover ni ná” para que la cosa cambie.
De todos modos, ya te digo, es insultante el timo de la factura de la luz, y aterrador el silencio de la gente.