Mayo 6, 2009...9:31 am

La realidad nacional I: Los sindicatos

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Añado el 7 Mayo

Mil trabajadores afectados por ERE apedrean la asamblea de Madrid. No el congreso de los diputados. Ni el senado. La asamblea de Madrid, donde no gobierna el PSOE. Creo que está bastante claro a lo que juegan. Y bastante claro hacia donde se dirige nuestra democracia. Qué asco. Qué lástima de país.



Debido a la proximidad del uno de mayo, parece oportuno comenzar mi pequeño resumen sobre la realidad nacional hablando de los sindicatos.

Al contrario de lo que nos cuentan, la crisis económica que padecemos en España no es una simple consecuencia de la crisis financiera global. Es algo mucho más grave.

Dos tercios de los nuevos parados de la Unión Europea son españoles, tenemos la tasa de paro más elevada de Europa y un déficit que se está incrementando de manera alarmente debido a la política de gasto del gobierno y a la falta de ingresos. Además, como no innovamos, no somos competitivos, y ha caído el turismo, las perspectivas de recuperación son bastante remotas. Más bien todo indica que, si todo sigue así, en pocos años ni siquiera habrá dinero para pagar las pensiones.

La crisis no es cosa de ahora, hay que reconocerlo. Las causas vienen de muy atrás. Sin embargo, tras el conato de recuperación que se produjo durante el gobierno del PP, llegó Zapatero al poder y, desde su segundo año de mandato, el modelo económico comenzó a agotarse. Síntomas como la caída en picado de la inversión extrangera hacían que numerosos economistas de prestigio clamaran por medidas para amortiguar el golpe. Pero el gobierno no las tomó. Negó la crisis, hizo presupuestos bajo falsas estimaciones económicas, intentó retrasar en la medida de lo posible quiebras como la de Sacyr y, ahora que la crisis es innegable, e irremediable, gasta dinero en tapar sus consecuencias.

Hoy tenemos cuatro millones y medio de parados, aunque el maquillaje que hacen desde el Ministerio de Trabajo hace que se nos hable de muchos menos. Quizá no podría haberse evitado que subiera el paro, pero sí que subiera un millón trescientas mil personas en el último año. La situación es de una gravedad extrema porque, a ese incremento hay que sumar el descenso continuado en afiliaciones de a la seguridad social. Ambas circunstancias se traducen en una importante reducción del número de personas que están trabajando, y cotizando, para pagar esas prestaciones sociales que Zapatero parece regalarnos.

Pues bien, al contrario de lo que podría esperarse, no existe en la calle un clima de excesiva inquietud, y menos aún de indignación, contra este gobierno que nos ha mentido de manera irresponsable durante 4 años. Esto se debe, en parte, a los que tradicionalmente organizan las movilizaciones ciudadanas, los sindicatos, que han decidido apoyar incondicionalmente al gobierno, por mucho que éste no explique como creará el empleo, ni de donde sacará el dinero para la protección social.

UGT y COOO disfrazan esta permisividad de principios, de ideologías y de defensa de los trabajadores. Sin embargo, hay una serie de hechos que hacen pensar que su actividad se rige por otro tipo de intenciones. Así, por ejemplo, se han manifestado en multitud de ocasiones contra la sanidad Madrileña, pero nunca contra la Andaluza o la Catalana; boicotean constantemente Telemadrid, pero nunca han hecho algo similar con Canal Sur ni, por supuesto, TVE, donde el 9% de la plantilla son liberados; también se movilizan contra la educación en Madrid, pero no en el resto de comunidades; y, por supuesto, se manifiestan contra la crisis en Madrid y Valencia, pero no en Andalucía donde, a pesar de contar con el mayor número de recursos, tienen la mayor tasa de paro de España.

Además, para llevar a cabo estas movilizaciones recurren frecuentemente a métodos antidemocráticos, a la violencia, o a las amenazas.

Todo esto, mientras reciben cientos de millones de euros del gobierno.

Para los sindicatos Españoles los derechos de la clase obrera no son, a mi entender, más que una coartada  para pastar en el presupuesto estatal a cambio de apoyar al partido que, curiosamente, más ha hecho para privar a los trabajadores de su derecho más fundamental: el de un puesto de trabajo digno.

3 comentarios

  • Totalmente de acuerdo, para mí los sindicatos en general me merecen aún menos respeto que los políticos, sobre todo en cuanto a los altos cargos y organización, ya no faltan pancartas de CCOO o UGT en apoyo a los trabajadores despedidos de grandes empresas, que normalmente reciben ofertas de prejubilación bastante dignas, pero en cambio no ofrecen ningún pequeño al currela de turno que es despedido por cierre de una pequeña empresa, y que tras la declaración de quiebra de la misma no llega a recibir en muchos casos ni el finiquito.

    Curiosamente, las manifestaciones salen en la Tele y el pobre currela no.

    Como apunte puntual: dices que la crisis viene de muy atrás y que durante el mandato del PP se produjo un conato de recuperación.

    Yo creo que la crisis actual tiene su origen en el modelo económico desarrollado durante los últimos 12 años (PP + PSOE), pero no antes.

    Durante este tiempo, el interés ha sido desarrollar un modelo que permita crecer (como sea) a mayor ritmo que el europeo (para lo cual recibimos fondos europeos), pero no se han preocupado de estudiar la sostenibilidad del mismo.

    También sigo pensando que gran parte de la culpa se encuentra en las administraciones locales y alcaldes que han basado la financiación de sus proyectos en el dinero obtenido de la recalificación de terrenos.

  • Yo discrepo en que los orígenes de la crisis están en el año 96.

    España cayó en una grave crisis económica durante la transición, y no hemos sido competitivos en ningún aspecto. Hasta el 96 no desarrollamos industria, ni tecnología. En ese año, la tasa del paro era de un 22%, el déficit del estado de un 6.5% (oficial) y las perspectivas de entrada en el euro malas. Además, en ese mismo año, el gobierno del PP tuvo que pedir un préstamo para pagar las pensiones.

    He aquí que llegó el boom de la construcción, que se disparó por la bajada general de tipos de interés y, sobre todo, porque los ayuntamientos y partidos han sacado mucha tajada.

    En cualquier caso, en la primera legislatura era necesario “arrancar” la economía y, además de aprovechar el tirón de la construcción. Pero además, se recortó el gasto de una manera responsable (justo al revés de ahora) y se hicieron reformas para mejorar la situación.

    El fallo del PP fue no cambiar ese modelo basado en la construcción antes (quizá esperaban a 2004 porque las consecuencias serían malas). Y el del PSOE, haber prolongado ese error durante 5 años más, y con ello, haber hecho que las consecuencias sean peores.

    El problema, como digo, viene de atrás, ya que ahora que la construcción ha caído, no hay nada que lo sustituya.

    A mi entender, hubo un punto de inflexión en el cual las cosas se empezaron a hacer bien, que fue 1996. Otro a partir del cual se empezaron a hacer mal, 2002-2003. Y otro a partir del cual se hicieron fatal, 2005.

    Pero vamos, es una opinión.

  • Es difícil establecer claramente ese punto de inflexión, aunque comparto con Luis la fecha de 1996, sobre todo porque fue un “así no podemos seguir” y se hicieron cambios, sobre todo en política fiscal (todos conocemos la política fiscal de la izquierda… y la vamos a conocer aún más con tanto regalito de ZP).

    Realmente España, salvo por el turismo, el consumo interno y la “burbuja” de la construcción no se caracteriza por su poder exportador y/o competitivo ni por ser una economía fuerte que pueda tratar de tú a tú a países como Italia, Francia, Alemania… socios europeos pero competidores a la hora de “ganar” mercados. Y decían que la industria supliría estas carencias, y mes que pasa, mes de récord de caída de la producción industrial.

    Lo de los sindicatos es, sencillamente, de juzgado de guardia. El resumen es que a ellos los trabajadores les importan nada y menos, son lobbies que velan por sus intereses (también reciben parte del pastel por cada ERE), por eso no sorprende que sean vistos con desprecio por los propios trabajadores dentro de las empresas.

    En Francia con 2,5 millones de parados y una tasa de paro del 8% “queman las calles” (ya tiene preparadas dos movilizaciones más, para el 26 de mayo y el 13 de junio).

    De todos modos, no echemos la culpa, solamente, a la negligente gestión del gobierno, ni al despreciable papel de los sindicatos, gran parte de culpa la tienen los españoles, aborregados y sumisos. Con la quiebra social que se nos viene encima nadie se mueve.

    Difícil solución cuando el gobierno niega la realidad, los sindicatos cierran los ojos y la sociedad civil mira para otro lado.

    adenda- vivo en alcalá de henares, y sé lo que es que la culpa de todo la tiene el pp nacional, el de la comunidad, el de la capital y el de mi ciudad (muy bien traídos los ejemplos de telemadrid o las manifestaciones de Madrid y Valencia)


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